1 julio, 2014 | 18:06 hrs.
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ERNESTO SILVA: “SI LA UDI SE AÍSLA POR ESTAR MÁS CERCA DE LA GENTE, NO TENGO PROBLEMA”

Entrevista Revista CosasCon la retirada de los “coroneles” de la primera línea, la tienda gremialista quedó en manos de su presidente más joven. Ernesto Silva viene con un discurso de cambios, pero desde la identidad UDI. Así, pretende reconquistar el mundo popular.

Hace cuatro años y medio, Ernesto Silva se preparaba para su primera campaña como diputado. Hoy, en un corto plazo, más para un partido como la UDI, está a la cabeza del partido. No recibe al gremialismo en su mejor momento luego de la derrota de Evelyn Matthei, pero asegura que la capacidad de convocatoria de su partido está intacta. Ese es el eje conductor de su relato. Convocar. No parece importar la esquina donde se haga, pero la UDI debe salir a terreno y volver a conquistar un espacio que por años fue suyo y perdió. Silva no es de los que va buscando culpables a la situación actual que vive la centroderecha. El prefiere mirar para adelante y no pelearse con nadie. Habla de inclusión repetidamente, dejando en claro el rumbo de su pensar, pero a renglón seguido aclara que es desde la perspectiva de la UDI. Aunque los cambios se vienen de todas maneras y se dejaron ver al respaldar al alcalde de La Florida, Rodolfo Carter, y la instalación de un condón gigante para promover una campaña de educación sexual. Hace pocos años, esto habría sido hacerse el harakiri en la UDI. Hoy, Ernesto Silva le encontró toda la razón y se plegó a Carter. “Hay que distinguir lo esencial de lo accesorio y actuar en una sociedad que cambia desde la identidad”, dice.

–¿Su directiva tiene las espaldas para desarrollar posturas, que para la UDI son de avanzada, y que hasta hace unos meses estaban vetadas?

–La identidad de la UDI está muy marcada y hoy tenemos que mirar al futuro y construirlo entre todos. Deben estar todos los liderazgos, pero hemos marcado un punto de inflexión potente en este sentido. Hace rato que a Chile le falta soñar y la UDI va a ayudar en eso, mostrando los caminos para traducir ese sueño en realidad. Hay mucha fuerza y energía y los fundadores de la UDI están entusiasmados con que el proyecto político que fundaron se perfile para los próximos 20 años.

–Pero cuando nació ese proyecto era un partido más chico, donde todos pensaban lo mismo. Hoy tienen un partido grande y con muchas posturas, donde hay conservadores y personas un poco más liberales, que llevan a que el dibujo original de Jaime Guzmán esté más borroso.

–La UDI es el partido de derecha popular y en eso las caricaturas de rangos militares se quedan atrás. Hoy tenemos que ayudar a construir un sueño para Chile, porque hace rato que no soñamos. En esto los cimientos están firmes. Seguimos siendo populares, de inspiración cristiana, lo que significa preocuparse por el que sufre, por el que duele, por el prójimo. Ese es el corazón de nuestra inspiración. Pero en una sociedad diversa tenemos que ser un partido diverso en el pensar y unido en el actuar. Tenemos que liderar en diversidad.

–En otros partidos puede ser más fácil liderar en diversidad, porque nacieron diversos. Ustedes no.

–Encontraría una lata estar en un partido donde todos pensaran idéntico. En el mundo moderno la riqueza está en la diversidad. Los partidos son agrupaciones voluntarias, donde acogemos a todas las personas, pero no podemos recoger todas las ideas. Prefiero un partido con valores sólidos, pero no infinitos. Cada día la sociedad cambia para incluir más y entender la diversidad.

–¿Cree que la gente se aleja de la política porque ve poca convicción en eso?

–Para nada. La gente se ha alejado de los partidos políticos porque se les habla de manera indirecta y sin convicción. Nosotros venimos a hablar con convicción y eso significa decir que no a ciertos temas y tener la libertad para acoger cosas que antes se habían rechazado.

–La imagen que queda de los últimos años es que la UDI es el único partido que se ha opuesto sistemáticamente a los cambios.

–Muchos dicen que la UDI está aislada, pero si nos aislamos por estar más cerca de la gente, no tengo ningún problema. Si miras lo que ha pasado con la reforma tributaria, hemos logrado buena sintonía con la gente. La UDI apostó y ha rendido en la interpretación de la clase media. Logramos que la Alianza actuara en unidad y todos rechazamos la reforma tributaria en la Cámara.

–Pero en los temas valóricos están más aislados.

–Me resisto a que los temas valóricos queden circunscritos a la moral individual. Nuestra mirada de los valores es mucho más amplia y tiene que ver con la solidaridad, la inclusión y la preocupación por el que sufre. Entendemos que nuestro rol no es ser oposición para decir que no, sino para mostrar el camino que nos lleve a volver a ser gobierno.

–¿Cree que si la UDI mantiene su aislamiento está destinada a la extinción?

–En un Chile de convicciones y futuro, la UDI tiene un espacio enorme para ser un partido de mayorías. Nuestro desafío es hablarle al nuevo mundo popular, que no es ideologizado, sino que un mundo que espera que alguien los acompañe en su progreso social. La UDI ha tenido dos grandes momentos y fueron sin oponerse a los temas. Primero, con Joaquín Lavín, cuando él llamó a preocuparse de los problemas de las personas. El segundo momento fue en 2009, cuando la UDI pidió una oportunidad para demostrar que la centroderecha podía hacerlo mejor que la centroizquierda. Los ciclos políticos son más cortos y tenemos que sintonizar con el Chile que ya cambió. Debemos adecuarnos el lenguaje para una mirada de futuro, porque nuestras ideas sintonizan con lo que piensa la gente.

–¿Cree que adaptando el lenguaje van a lograr mayor adhesión, más que corrigiendo el fondo del mensaje?

–El mensaje de la UDI de promover el mérito, de promover que sean las personas las promotoras de su destino, de entender que hay valores fundamentales como la solidaridad, la inclusión y la diversidad, está en el corazón de lo que los chilenos quieren.

–¿Cuántos heridos puede dejar este proceso de apertura y modernización?

–He visto mucho entusiasmo en dar un salto al futuro desde nuestra identidad.

–¿No dificulta ese salto tener como eslogan “desde nuestra identidad”?

–Al contrario, reafirma el porqué estamos. La centroderecha debe ofrecer un nuevo camino y hay que enfrentar la coyuntura pensando en los próximos 30 años.

–Hay personas dentro de su partido que no quieren que cambie y les molestan los aires liberales de algunos.

–Me siento entusiasmado por la identidad de la UDI, de partido popular y de ser una síntesis de liberales y conservadores y hacer una derecha diferente. La UDI no está encarnada en liderazgos individuales, no está enraizada en grupos socioeconómicos. Por eso estoy en la UDI.

–¿Cómo se toma el sector más conservador de la UDI este proceso de cambios?

–Veo entusiasmo por entender que los valores están más vigentes que nunca. Hay que contestar sin miedo las preguntas que hoy tienen los chilenos.

–¿Cómo van a sacarse el estigma de que la UDI es el partido ligado a los poderosos, al empresariado y a los sectores que lucran con la salud o la educación?

–La UDI tiene patente de partido popular, acreditado por su actuar, por sus liderazgos y por su trabajo. Los estigmas o percepciones se enfrentan con acción y nuestra agenda va a mostrar la pauta y al mundo al que defendemos.

NUEVO RUMBO

–Los temas valóricos han sido fundamentales para la UDI en su historial, lo que hoy les trae muchas críticas…

–Y mucha adhesión. Seguimos siendo el partido más grande de Chile.

–¿Mucha adhesión? Pero han perdido bastantes votos en las últimas elecciones. Van un poco a la baja.

–A la UDI le pasa lo mismo que a todo nuestro sector luego de perder una elección.

–¿Los temas valóricos son más importantes para la UDI o para la gente?

–Si los temas valóricos son sólo los de la moral individual, siento que es una discusión chata. La UDI es un partido de valores y de inspiración cristiana y me resisto a que la discusión se limite a la moral individual. Es pretender achicar un debate profundo sobre el ser humano y su vida en comunidad.

–Hay dos debates abiertos: el aborto y el AVP.

–La UDI va a defender siempre la vida. Siempre. El segundo tiene que ver con la forma en que se regula jurídicamente la vida en pareja en personas del mismo sexo. Ya no es discusión la libertad para vivir en pareja y cómo se manifiestan los afectos. Hace años lo era, hoy la discusión es el instrumento jurídico para regular esos afectos.

–¿Siente que a la UDI le cuelgan un cartel injusto?

–No me gustan las caricaturas. En ninguna dirección. Los valores deben hablarse en grande. Tienen que ver con la dignidad, la inclusión, la libertad… entender a las personas de manera más profunda y ahí la mirada de la UDI es muy potente para interpretar a los chilenos.

–Muchos dicen que la UDI se fue alejando del mundo popular, del trabajo que los hizo ser el partido más grande, y que eso se refleja en las últimas elecciones. ¿Cuánto daño le hizo la parlamentarización a la UDI?

–Siento que nos dieron la posibilidad de conducir el partido porque interpretamos un sentimiento de nuestra gente, que tiene que ver con revitalizar lo mejor de nuestro estilo: trabajo cercano y en terreno para reconocer los problemas de las personas. Es normal que cuando un partido crece se parlamentarice mucho. Espero que nuestros militantes sean el brazo armado que nos permita expandir los horizontes y volver a entusiasmar en un Chile con voto voluntario. Tenemos que volcarnos de lleno al mundo real.

–La UDI se perdió en ese mundo real.

–La forma que teníamos de participación ciudadana tiene que adaptarse. Los movimientos sociales nos pasaron por arriba, por abajo, por los lados, igual que a todos los partidos. Me encantaría que la UDI liderara la modernización de los partidos, en la forma de trabajar con sus militantes, escuchar, cambiar las formas de opinar.

–¿Qué siente la UDI cuando hoy la derecha, a pesar del binominal, pierde el control político del Parlamento?

–A la UDI le ha ido bien con todos los sistemas electorales: binominal, uninominal, proporcional, mayoritario… Los sistemas electorales son un instrumento. Nosotros no queremos más parlamentarios, pero sí entendemos que se inicia una nueva etapa y presentamos nuestra propuestas.

Fuente: Revista Cosas – 5 de junio 2014